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Por Raciel Rivas

“Esta ciudad ya está viviendo el presente de un mundo alternativo”

Carlos Monsiváis. Apocalipstick.

Las historias en torno a Tláloc (deidad méxica de la lluvia) son diversas, fascinantes,  tensas y contradictorias. Ahora bien no asumamos la contradicción como falta de realidad o veracidad,  sino todo lo contrario, su conformación casi necesaria, es decir una especie de condición sine qua non.  Ya decía Blaise Pascal, la contradicción ni mucho indicio de falsedad, pero tampoco mucho indicio de verdad. La contradicción nos permea a las y los habitantes de la ciudad de México. 

En este sentido, Tlaloc podía ser dador de vida a través de ese “licor de la tierra” que llamamos lluvia, y ahí comenzaba un nuevo mundo: la abundancia en las cosechas. Pero también era destructor, si no se le preparaban las ofrendas adecuadas, luego entonces, indeseables sequías o aniquilantes inundaciones. Nuestra relación con la Ciudad de México (hayas nacido o no, aquí) ha sido, es y,todo pareciera que el futuro no es una excepción: una relación de interminable tensión, ambivalencia y contradicción. Quizás esa sea la piedra filosofal que genera tanto deleite, pánico, misterio y pasión por habitar esta antigua Tenochtitlán.

Nicolás Segovia a la manera de los Tlaloques (ayudantes de Tlaloc para la distribución de las lluvias o guardianes del agua) en su má reciente exposición que tuve el honor de curar para la Casa UC,  ha sabido distribuir sus habilidades, técnicas y curiosidades para mostrarnos las ambivalencias que vive la Ciudad de México en torno al agua. Posibilidad de reinvención pero también posibilidad de colapso: las y los habitantes de la CDMX (reitero, no importa si no naciste aquí) nos hundimos en la esperanza, pero también nos secamos en la espera de su llegada. Imaginar un futuro hídrico de  esta ciudad es un acto ya de osada esperanza, Nicolás lo hace con apoyo de la inteligencia artificial, y de especialistas que nos llevan a la posibilidad de imaginar una nueva vida citadina, no sin omitir las distopías que pueden acompañarla. “Cuerpos de agua: la Ciudad de México en el futuro”, puede entenderse, entonces -parafraseando a Carlos Monsiváis, uno de los visionarios, casi profetas de esta “tormentosa” ciudad- como un viaje irremediable del mundo presente dentro de un mundo alternativo. 

Ma tijmokuitlauikaj atl

(Cuidemos el agua)

Variante náhuatl 

Raciel Rivas, Curador

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