Skip to main content

Las nuevas detenciones apuntan a que el asesinato de Carlos Manzo no solo se fraguó desde una célula del CJNG, sino que contó con filtraciones desde el propio Ayuntamiento de Uruapan. De acuerdo con la declaración del taxista José Eulogio N, el director de Relaciones Públicas y Protocolo, Samuel N, le pasó la agenda y ubicación del alcalde el día del crimen a cambio de dos dosis de cocaína.

Nuevo giro en la investigación

  • El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, informó el domingo de la detención de Samuel N, funcionario municipal, y de José Eulogio N, alias El Viejito, taxista de Uruapan.
  • Ambos habrían integrado el cerco de vigilancia sobre Manzo, compartiendo en tiempo real localizaciones e imágenes de sus movimientos el 1 de noviembre.

Cómo operaba la filtración

  • El análisis de comunicaciones telefónicas indica que Samuel N detalló a El Viejito retrasos, horarios de salida y puntos de concentración del alcalde, como la Casa de la Cultura y la explanada donde se celebraba el Festival de Velas.
  • Según el testimonio de José Eulogio, el funcionario le dio la información sobre los movimientos de Manzo a cambio de dos grapas de cocaína, y esas coordenadas terminaron en el chat del grupo delictivo encabezado por El Licenciado.

La trama criminal previa

  • El asesinato de Manzo se ejecutó el Día de Muertos de 2025 en una plaza pública, pese a que el alcalde contaba con siete escoltas y apoyo de la Guardia Nacional, después de haber alertado que lo querían matar.
  • El tirador, el adolescente Víctor Manuel Ubaldo, y sus cómplices Ramiro y Fernando Josué Leal fueron reclutados por Jaciel N, alias El Pelón, y coordinados a distancia por Jorge Armando N, El Licenciado, presunto autor intelectual.

Del sicario al jefe regional

  • Tras el ataque, el sicario de 17 años fue sometido y luego ejecutado por escoltas municipales, mientras que los otros dos ejecutores aparecieron muertos días después en la carretera Uruapan–Paracho.
  • Las audiencias han apuntado a que detrás de El Licenciado estaría Ramón Álvarez Ayala, El R1, cabecilla regional del CJNG en Tierra Caliente, que ya había sido identificado como uno de los altos mandos del cártel.

Impacto político y pendientes

  • El caso cimbró la política nacional, puso en entredicho la estrategia de seguridad de Claudia Sheinbaum en Michoacán y obligó a relevar mandos estatales del Gobierno de Alfredo Ramírez.
  • Aunque ya hay una decena de detenidos, entre operadores, reclutadores, presuntos autores intelectuales y escoltas investigados por omisión, sigue sin aclararse del todo el móvil político del crimen contra el líder del Movimiento del Sombrero.
Share via