Dinamarca ha invitado a varios aliados europeos de la OTAN a participar en maniobras militares en Groenlandia, en un movimiento que refuerza su presencia en la isla ártica en plena escalada de tensión con Estados Unidos por las ambiciones de anexión defendidas por Donald Trump. A la participación de militares daneses y franceses se suman contingentes de Alemania, Suecia y Noruega, mientras España estudia sumarse al despliegue con un envío propio de fuerzas. El objetivo declarado es fortalecer la capacidad operativa conjunta en el Ártico y enviar una señal política de respaldo europeo a la soberanía danesa sobre Groenlandia frente a Washington.
Maniobras en Groenlandia
- El Ministerio de Defensa danés ha anunciado un aumento inmediato de la presencia militar y de los ejercicios en Groenlandia, en “estrecha colaboración” con sus aliados de la OTAN.
- Estas actividades se enmarcan en ejercicios ya bautizados por Copenhague, como Operation Arctic Endurance, concebidos para entrenar en condiciones extremas y reforzar el pie militar europeo en el Ártico.
Países implicados
- Además de Dinamarca, participan tropas de Francia, Alemania, Suecia y Noruega, que han enviado contingentes reducidos de reconocimiento y unidades especializadas para apoyar a las fuerzas danesas en la isla.
- España analiza la posibilidad de sumarse a esta dinámica con el envío de una fuerza limitada, en línea con el llamamiento danés a una mayor implicación aliada en la defensa del territorio ártico.
Contexto de tensión con EE UU
- El despliegue coincide con una nueva ronda de declaraciones de Donald Trump, que ha reiterado que cualquier solución que no pase por el control estadounidense de Groenlandia resulta “inaceptable”, reavivando el pulso diplomático con Dinamarca.
- Copenhague ha advertido que un eventual ataque o intento de anexión contra la isla pondría en cuestión los cimientos mismos de la OTAN, al tratarse de un territorio del Reino de Dinamarca sometido a la cláusula de defensa colectiva.
Importancia estratégica del Ártico
- Groenlandia concentra intereses militares y económicos clave: permite controlar rutas marítimas emergentes, vigilar el Atlántico Norte y acceder a recursos energéticos y minerales en un contexto de deshielo acelerado.
- El refuerzo europeo en la zona busca, al mismo tiempo, disuadir aventuras unilaterales de Washington y enviar un mensaje de cohesión interna de la Alianza Atlántica en uno de sus puntos más sensibles.



