El ICE, o Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (Immigration and Customs Enforcement), es una agencia federal del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. encargada de hacer cumplir las leyes de inmigración en el interior del país, incluyendo arrestos, detenciones y deportaciones de inmigrantes indocumentados. Creada en 2003 tras el 11-S, bajo la actual administración de Trump ha expandido su presupuesto a más de 100.000 millones de dólares hasta 2029 y duplicado su plantilla a 22.000 agentes para intensificar operativos masivos.
Diferencia con la Patrulla Fronteriza
La Patrulla Fronteriza (Border Patrol), parte de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), se enfoca en vigilar y proteger las fronteras terrestres y costeras, deteniendo cruces irregulares principalmente en un radio de 100 millas (160 km). En contraste, el ICE opera en todo el territorio estadounidense, realizando redadas internas, investigaciones criminales relacionadas con inmigración y deportaciones, sin patrullar fronteras directamente.
Rol en la policía migratoria de Trump
Bajo Trump, reelegido en 2024, el ICE lidera la «mayor deportación de la historia», con arrestos triplicados en 2025 (307.000) y despliegues en ciudades como Minneapolis, Los Ángeles y Chicago. Sus agentes tienen poderes ampliados, como entradas forzadas sin orden judicial en algunos casos, y colaboran con CBP en redadas, aunque generan controversias por abusos y muertes en custodia (32 en 2025). Esta estrategia prioriza deportaciones masivas sobre detenciones fronterizas, que cayeron 89% en 2025.
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