PARÍS.— El presidente francés, Emmanuel Macron, se dirigió este domingo a la nación tras una jornada de protestas contra el encarecimiento de la vida que terminó en incendios, enfrentamientos con la policía y saqueos en París y otras ciudades. En su mensaje, prometió que los responsables de los daños “deberán pagar” y que quienes intentaron “derribar a la República rendirán cuentas”.
Macron distinguió entre las demandas sociales legítimas y la violencia: “Nunca debemos confundir a los manifestantes con demandas legítimas con quienes han destruido y saqueado”, afirmó. También anunció que el gobierno será “intratable” con los violentos y respaldó el trabajo de las fuerzas de seguridad.
El saldo de la jornada
Las cifras oficiales más recientes elevan a casi 2,400 los detenidos en todo el país; solo en París se contabilizaron 855 arrestos, según reportes iniciales, aunque el balance posterior indicó 720 detenciones en la capital.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó de unos 600 policías, gendarmes y bomberos heridos. El sector comercial estimó que al menos 1,500 establecimientos fueron saqueados, destrozados o incendiados durante los disturbios.
Las movilizaciones, convocadas contra el costo de vida y las condiciones en las escuelas, reunieron a unas 550,000 personas según el gobierno; los organizadores hablaron de más de 800,000 asistentes.
Elecciones que marcan el fondo
La crisis llega a seis meses de las elecciones presidenciales de abril de 2027, un contexto que convierte cada movimiento callejero en una disputa también política. Macron pidió que el debate electoral se desarrolle “con los partidos y no en la calle, mediante la violencia”.
El gobierno responsabilizó a grupos de extrema izquierda de inflamar los disturbios, una acusación rechazada por el líder de la principal fuerza izquierdista, quien acusó al presidente de “jugar con fuego” al provocar el caos.
Con el malestar social, la seguridad y la respuesta policial en el centro del debate, el discurso de Macron busca recuperar el control político antes de que la campaña presidencial entre en su fase decisiva.



