La economía mexicana sumó su tercer trimestre consecutivo de expansión y su mejor lectura anual en tres años. Según la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto publicada el viernes por el INEGI, el PIB creció 0.9% en términos reales entre julio y septiembre respecto al trimestre inmediato anterior, con cifras desestacionalizadas, y 3.2% en comparación anual.
El detalle sectorial muestra un desempeño dispar: las actividades terciarias (servicios) avanzaron 1.1% trimestral y las secundarias (industria) 0.8%, mientras que las primarias —el campo— retrocedieron 0.4%. Con estos datos, el crecimiento acumulado del año llega a 1.8%, tras una aceleración continua: 0.2% anual en el primer trimestre, 2.1% en el segundo y 3.2% en el tercero.
La lectura, sin embargo, no es del todo eufórica: el ritmo trimestral se desaceleró frente al 1.4% del segundo trimestre, y analistas como los del Banco Base advierten que la recuperación aún no es sostenible. El dato llega en una semana cargada de eventos para los mercados —elecciones en Estados Unidos el martes, decisión de Banxico el jueves— y contrasta con un peso que cerró la semana en su peor nivel en más de un año, en torno a 18.82 pesos por dólar. La presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó el resultado a la confianza de los inversionistas y al impulso de la inversión pública.



