Los votantes estadounidenses entregaron este martes un veredicto contundente: el Partido Demócrata ganó el control del Senado y de la Cámara de Representantes, según las proyecciones de AP, CNN y NBC, volteando al menos siete escaños senatoriales en estados tradicionalmente republicanos —Kansas, que no elegía un senador demócrata desde hace casi un siglo, Iowa, Texas, Ohio, Maine y las dos Carolinas— y más de dos decenas de distritos de la Cámara, algunos que votaron por Trump por doble dígito en 2024.
La noche dejó nombres para la historia: James Talarico ganó en Texas el primer escaño senatorial demócrata desde 1988 al derrotar a Ken Paxton, Sherrod Brown recuperó el escaño de Ohio que dejó JD Vance, y Gina Hinojosa derrotó al gobernador Greg Abbott. El propio Trump reconoció a The New York Times que aceptará los resultados, y en redes escribió: «Yo no estaba en la boleta, y si lo hubiera estado, habríamos ganado por avalancha».
Para México, la lectura inmediata es financiera. Tras perder 1.6% el día de la elección —el peor desempeño de una canasta de divisas—, el peso recuperó terreno este miércoles y el dólar cedió cerca de 1%, hasta 18.62-18.66 pesos, en medio de una caída generalizada del billete verde (índice -0.5%, mínimo de un mes), oro por encima de 4,000 dólares y rendimientos del Tesoro a la baja. En el fondo está la agenda comercial: un Congreso demócrata limita la capacidad de Trump de impulsar políticas fiscales y arancelarias, mientras la revisión anual del T-MEC —cuya cuarta ronda sigue sin fecha— encuentra un nuevo tablero en Washington, con especialistas anticipando mejores condiciones para negociar un acuerdo que reduzca los aranceles a autos, acero y aluminio.



