Las manifestaciones iniciaron el 28 de diciembre de 2025 en Teherán, impulsadas por la crisis económica: inflación superior al 70% en alimentos básicos, depreciación del rial iraní y escasez de combustible, comenzando en el Gran Bazar.
Expansión y demandas
Se extendieron a más de 280 ciudades en 27 provincias, evolucionando de quejas económicas a consignas políticas contra el líder supremo Alí Jamenei, como «Muerte al dictador», con quema de símbolos del régimen.
Represión y cifras
Las fuerzas de seguridad respondieron con munición real, detenciones masivas (cerca de 10.000) y riesgo de ejecuciones; la mayoría de víctimas son menores de 30 años en 14 provincias.
Contexto internacional
La ONU denuncia «violencia horrífica»; hay presión global, con el Parlamento Europeo vetando diplomáticos iraníes y tensiones por posibles acciones de EE.UU. bajo Trump.



