Por Ulises Castellanos
En 2025 decidí dejar de ir como hoja al viento y empezar a tomar decisiones incómodas sobre lo que quiero hacer con mi mirada y con mi chamba. No solo como fotógrafo o periodista, sino como alguien que insiste en mirar un país que muchas veces preferiría no verse en el espejo.

Fotografía en serio: no solo apretar el botón.
En 2026 quiero dejar de hacer solo “fotos buenas” y concentrarme en historias incómodas, largas y tercas. Historias que hablen de memoria, ciudad, frontera, gobierno y de todas esas cosas que casi siempre aparecen recortadas en el timeline.
Mi idea es usar todo lo que tenga a la mano: cámara, celular, archivo, texto, redes, dron, IA (sí, también esa criatura), pero al servicio de una mirada propia, no de la moda del filtro de turno.
Proyectos largos, no solo likes
Quiero pasar de la foto suelta de impacto rápido y retomar el largo aliento: series que puedan terminar en expo, fotolibro, columna o crónica visual. Menos “subir por subir” y más construir relatos que resistan el scroll y el olvido.
Esto implica disciplina: investigar, editar con crueldad, escribir mejor y asumir que no todo lo que fotografío merece vivir eternamente en internet, aunque el algoritmo diga que sí.
Política, imagen y circo
En comunicación política, 2026 promete más de lo mismo pero más sofisticado: más mensajes “cercanos”, más storytelling calculado, más sonrisas espontáneamente planeadas. Yo no quiero ser parte del coro, sino del contraplano.
Mi meta es usar lo que sé de framing para desmontar imágenes de poder, no solo para pulirlas: explicar cómo se construye la foto oficial, el video emotivo, el líder cercano… y mostrar lo que se queda fuera del encuadre. Y también documentar al poder, con un estilo propio.
IA, desinformación y otras criaturas del futuro
La IA no es “el fin de la fotografía”, pero sí es el fin de hacerse güey con la responsabilidad de mirar. En 2026 quiero afinar el olfato para detectar imágenes manipuladas, relatos acomodados y noticias diseñadas para que las compartas sin pensar.
Parte de mi chamba será contarle a mi audiencia no solo qué está pasando, sino cómo nos están contando que pasa, y qué trampas visuales y narrativas se usan para empujarnos miedos, odios o ilusiones en oferta.
Comunidad, no solo audiencia
No quiero construir “seguidores”; quiero construir complicidades. En 2026 quiero fortalecer comunidad: gente que coleccione fotos, ideas y preguntas; que vaya a bazares, expos, talleres, y que vea la fotografía como memoria, no solo como decoración.
Ahora que mi columna semanal cumplirá 20 años de existencia en los medios, va a ir hacia allá: menos pose, más contexto; menos comunicado disfrazado de opinión, más conversación honesta, crítica y, cuando se pueda, con humor para que todo esto no se vuelva solo un refrigerador de desastres.
Si les interesa ese futuro, aquí nos seguimos viendo cada semana: yo pongo las fotos y las preguntas; y tú pones el tiempo, la mirada y, ojalá, la incomodidad necesaria para no tragarnos todo lo que nos enseñan sin preguntar quién está encuadrando.
Spoilers para 2026, la celebración de los 200 años de la invención de la fotografía; los 20 años en Mayo del próximo año de mi columna semanal que nació en Milenio en 2006 y nueva expo individual en el Museo Archivo de la Fotografía en la primavera de 2026. Pendientes y felices fiestas.




