Washington.— El Gobierno de Estados Unidos ha revocado más de 100 mil visas en el primer año de la administración del presidente Donald Trump, una cifra récord vinculada a la política migratoria restrictiva que caracterizó su llegada al poder.
Según datos oficiales, la cifra de visas canceladas supera ampliamente las registradas en años anteriores y forma parte de una estrategia más amplia para endurecer el ingreso de extranjeros al país.
Las revocaciones incluyen principalmente visas de no inmigrantes, entre ellas las de trabajo temporal y turismo, en el marco de la aplicación de nuevas disposiciones de seguridad e investigación administrativa.
Desde su campaña presidencial, Trump colocó el tema migratorio en el centro de su agenda, prometiendo una política de “tolerancia cero” frente a la inmigración ilegal y un mayor control a los residentes temporales.
Expertos y organizaciones de derechos humanos han advertido que tales medidas afectan también a personas que cumplen con los requisitos legales, generando incertidumbre entre quienes mantienen vínculos familiares o laborales en el país.



