Skip to main content

Irán intensificó este jueves sus ataques contra instalaciones de petróleo y gas en todo el Golfo Pérsico, incrementando drásticamente la tensión en una guerra que ya está generando ondas de choque en la economía mundial. Fuentes regionales informaron que los nuevos ataques alcanzaron infraestructura energética clave en países del Golfo, lo que podría afectar el suministro global de crudo y disparar los precios internacionales.

Los mercados reaccionaron con nerviosismo ante la escalada, mientras gobiernos occidentales y la ONU llamaron a la contención para evitar un conflicto mayor en una de las regiones más sensibles del planeta desde el punto de vista energético.

Analistas internacionales advierten que el aumento de la ofensiva iraní podría representar un giro decisivo en el conflicto que mantiene Teherán con aliados de Occidente, con repercusiones directas sobre la seguridad marítima en el Estrecho de Ormuz y el flujo comercial hacia Asia y Europa.

Share via