Por Julio Soto
Discursos y acciones totalmente opuestas, lo que ha reflejado la derecha a través de Acción Nacional y Gobierno del Estado en la última semana.
Después de un terrible uso fáctico del estado en contra de la manifestación del pasado 16 de mayo, lo que nos dejó esta última semana alrededor de la crisis del PAN, tras los hechos que envuelven principalmente a la gobernadora y sus autoridades, no es otra cosa que el reflejo de la decadencia de la derecha mexicana en el país.
Desde el sexenio de López Obrador, la derecha ha argumentado, sin pruebas, violaciones a la libertad de expresión por parte del poder en turno. Sin embargo en la primera oportunidad que tuvieron, mostraron su verdadero rostro.
Al usar el estado para el intento de boicot de manifestantes, no solo evidenciaron su intolerancia y su autoritarismo, claramente le recordaron al país, quienes históricamente han usado la fuerza para reprimir y silenciar voces.
Tras estos hechos, una gira mediática en el centro del país, llevada por la gobernadora, lejos de resultar una salida al problema, terminó siendo un desastre.
Ahora no solo evidenciaron lo antes mencionado, sino también, cómo el financiamiento excesivo a medios de comunicación de derecha, formó parte de un plan fallido de ayudar a la gobernadora y al PAN de limpiar el grave problema en el que están metidos.
Abrieron espacios al por mayor, intentaron guiar las entrevistas a modo para encaminar un discurso que no convence.
Pero nada salió como esperaban. Y es que el evidente nerviosismo de quien no domina el problema que enfrenta, no fue para nada bien manejado por las producciones en cuestión.
Vaya problema que no solo desencadenó en una crítica nacional, sino que resultó en una imagen aún más desgastada tras la intensa gira del adiós para Acción Nacional.
Como resultado: crisis política durísima, que no solo concluyó en un citatorio para la gobernadora en la FGR, sino que además, en la desesperación del discurso contra el gobernador de Sinaloa, resultó en otra línea discursiva que no acaba de consolidarse, pues este último también fue citado por la FGR. Quedando ambas situaciones bajo las mismas circunstancias de intención de justicia, pero con dos posturas que reflejan quién es quién en la opinión pública.
Vaya problema en el que se sigue hundiendo la derecha mexicana.



