Un raro manuscrito del siglo XVI que narra el ascenso y la caída del Imperio Azteca se exhibió el jueves en el Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México, siendo la primera vez que el documento pisa suelo mexicano desde 1840.
El Códice Azcatitlan, uno de los registros visuales más importantes de la historia azteca, llegó en préstamo desde la Bibliothèque Nationale de Francia, donde ha sido resguardado desde 1898. La exposición temporal conmemora 200 años de relaciones diplomáticas entre Francia y México.
Un registro visual de la civilización azteca
El manuscrito llena 25 hojas de pergamino europeo con pictogramas mesoamericanos y escritura europea, y narra la migración azteca desde la mítica tierra de origen Aztlán hasta la fundación de Tenochtitlan —precursora de la actual Ciudad de México— y, finalmente, la devastación provocada por la conquista española. Creado poco después de la llegada de Hernán Cortés, se considera uno de los relatos más importantes y reveladores de la historia indígena mexica.
El canciller mexicano Roberto Velasco afirmó durante la inauguración de la exposición que la muestra trataba de «reunir a una población con su memoria (colectiva)». El códice fue donado a la Biblioteca Nacional de Francia en 1898 por la viuda del coleccionista franco-mexicano Eugène Goupil.
Un Intercambio Diplomático
El préstamo forma parte de un intercambio cultural más amplio entre ambas naciones. A cambio, México prestará a Francia el Códice Boturini, otro documento que retrata la migración del pueblo azteca hacia el valle de México. El Azcatitlán permanecerá en exhibición hasta diciembre.
La devolución, aunque sea como préstamo temporal, toca un debate de larga data sobre la repatriación de piezas arqueológicas. México lleva años exigiendo el retorno definitivo del manuscrito, y la pregunta sobre qué ocurrirá una vez que cierre la exposición sigue sin respuesta. Para las instituciones que resguardan piezas de la época colonial, la restitución permanente plantea interrogantes más amplios sobre el precedente legal que podría sentar para los museos de toda Europa.
Una Historia en Disputa
Las tensiones culturales en torno a los códices mexicanos resguardados en Francia tienen un pasado dramático. En 1982, un abogado mexicano llamado José Luis Castañeda entró a la Biblioteca Nacional de Francia, robó el Códice Tonalamatl y lo introdujo de contrabando de vuelta a México — un acto condenado en París, pero celebrado en la Ciudad de México. Hoy en día, el enfoque se basa en negociaciones a nivel gubernamental, y el gobierno de México afirma que miles de objetos históricos han sido repatriados por vías oficiales en años recientes.


