El primer ministro británico Keir Starmer y el presidente chino Xi Jinping anunciaron el jueves una serie de acuerdos destinados a revitalizar los lazos económicos entre sus naciones, que incluyen un compromiso de inversión de 15.000 millones de dólares por parte de AstraZeneca y la reducción de aranceles al whisky escocés, durante la primera visita de un líder del Reino Unido a China en ocho años.
La reunión, celebrada en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín y con una duración de aproximadamente 80 minutos, produjo lo que Starmer calificó como «resultados concretos» que sitúan la relación bilateral en «una posición sólida». Xi reconoció que la relación había experimentado «altibajos», pero expresó la disposición de China para cultivar una asociación de largo plazo.



