La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que su gobierno tiene contemplado un “plan B” en caso de que la reforma electoral que enviará este miércoles a la Cámara de Diputados no logre la mayoría calificada para su aprobación, en un contexto de tensiones e inconformidades con sus aliados del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y del Partido del Trabajo (PT).
Durante su conferencia mañanera de este 4 de marzo, desde Palacio Nacional, Sheinbaum rechazó que un eventual freno legislativo a la iniciativa represente una derrota política para su administración y subrayó que su responsabilidad es cumplir con presentar el proyecto solicitado por la ciudadanía.
“Yo estoy cumpliendo y ya depende de los diputados o del Senado si se aprueba. Esta idea de que ‘ay, la Presidenta va a ser su primera derrota’. No, nada que ver con eso, para mí es una victoria porque estoy presentando una propuesta que me pidió la gente que se presentara completa”, dijo la mandataria al responder a los cuestionamientos sobre el futuro de la reforma.
La iniciativa, que Sheinbaum ha presentado como un “Decálogo por la democracia”, incluye cambios a la representación proporcional, reducción de recursos a órganos electorales y partidos, ajustes a los tiempos en radio y televisión, mayores facultades de fiscalización, regulación del uso de inteligencia artificial en campañas y la continuidad del Programa de Resultados Preliminares (PREP), entre otros puntos.
Aunque evitó detallar en qué consistiría el “plan B”, la Presidenta adelantó que solo se activaría “después” de que el Congreso tome una decisión sobre la propuesta constitucional, y reiteró que el siguiente movimiento estará en manos de las y los legisladores.



